El Museo del Louvre suspendió sus actividades el domingo por la mañana luego de un robo ocurrido poco después de su apertura al público. De acuerdo con el Ministerio del Interior de Francia, un grupo de personas ingresó al recinto mediante una plataforma elevadora, forzó una ventana en el ala Denon y, tras romper varias vitrinas, se llevó diversas joyas históricas del Louvre.
El atraco se produjo alrededor de las 9:30 horas y, según el reporte oficial, los delincuentes escaparon en vehículos de dos ruedas. Las autoridades iniciaron un análisis forense y trabajan en el inventario de las piezas sustraídas.
La Galería de Apolo, donde se exhibe parte de las joyas de la corona francesa, fue el punto exacto del robo. El lugar, que forma parte de la colección permanente, contiene elementos del patrimonio francés bajo una cúpula decorada por artistas del periodo de Luis XIV. La ministra de Cultura, Rachida Dati, informó que el recinto cerró por “razones excepcionales”, mientras que el ministro del Interior, Laurent Nuñez, detalló que los ladrones operaron durante siete minutos y utilizaron una cortadora de disco para acceder a las vitrinas.
Medios locales indicaron que se sustrajeron al menos nueve piezas vinculadas a Napoleón y la emperatriz, y que una joya fue localizada fuera del museo en condiciones deterioradas.
El museo, considerado el más visitado del mundo, mantiene medidas especiales para proteger obras como la Mona Lisa, sin embargo, el tema de seguridad y personal ha generado tensiones internas. En junio, el personal realizó un paro temporal por falta de personal y sobrecarga de visitantes.
Aunque el gobierno francés anunció un plan de modernización a largo plazo, trabajadores del museo han expresado que los beneficios aún no se reflejan en las operaciones diarias. Este hecho se suma a otros robos similares en museos europeos en los últimos años y reaviva la atención sobre los mecanismos de seguridad en recintos culturales de alto perfil.





