Las muertes de coronavirus en Rusia batieron un récord por tercera vez en un mes; además, los nuevos contagios superaron, otra vez, los 25 mil diarios.
Medios rusos informaron de largas filas de ambulancias formadas de nuevo ante los hospitales de San Petersburgo, la segunda ciudad más grande del país.
El Kremlin ha dicho que la situación es preocupante, pero aún no baraja una cuarentena nacional ni otras medidas en todo el país.
Varias regiones rusas han limitado el aforo de eventos masivos y restringido el acceso a algunos espacios públicos como teatros, cines, restaurantes y bares, a personas vacunadas. Sin embargo, los críticos afirmaban que estas medidas no bastaban para frenar el repunte.
En algunas zonas del país, como Moscú y San Petersburgo, la vida continuaba como de costumbre, con negocios abiertos y poco seguimiento de las normas sobre mascarillas.
Las autoridades han culpado al escaso interés por la vacuna. Para la semana pasada, el 33,5% de los 146 millones de habitantes de Rusia había recibido al menos una dosis de vacuna contra el coronavirus, y apenas el 27,4% había completado la vacunación.
El vocero del Kremlin Dmitry Peskov atribuyó el lento ritmo del proceso a que no había una campaña “explicando que no hay alternativas” a la vacunación.
Con información de AP






