Más de 2,000 baristas de Starbucks en 120 tiendas de Estados Unidos se sumaron desde el domingo a una huelga convocada por Starbucks Workers United, en protesta por el nuevo código de vestimenta que la empresa comenzó a aplicar esta semana.
El reglamento obliga a los empleados a vestir camisetas completamente negras y pantalones de mezclilla azul, caqui o negros, lo que ha generado inconformidad entre los trabajadores, quienes argumentan que limita su expresión personal y no fue negociado con el sindicato.
Anteriormente, los baristas podían elegir camisas con patrones y colores oscuros variados. Según Starbucks, la modificación busca que el tradicional delantal verde destaque y que los clientes perciban una imagen uniforme que contribuya a un ambiente más acogedor. La empresa señaló que proporcionará dos camisetas negras sin costo a cada trabajador.
Sin embargo, representantes del sindicato criticaron la medida y señalaron que incluso se han restringido prendas oficiales de la marca vendidas en un portal interno, generando más confusión entre el personal.
A pesar del aumento en el número de participantes en la huelga, Starbucks reportó que más del 99% de sus tiendas en Estados Unidos se mantienen operativas. Indicó que en muchos casos, los paros han tenido una duración limitada.
Por su parte, el sindicato insistió en que las decisiones que afectan a las condiciones laborales deben formar parte de una negociación colectiva. Starbucks Workers United representa a trabajadores en 570 tiendas de las aproximadamente 10,000 sucursales que la compañía tiene en territorio estadounidense.






