Las remesas hacia México sumaron 4 mil 978 millones de dólares en abril, lo que representa un aumento de 3.7% respecto al mismo mes del año pasado, informó el Banco de México (BdeM). Si bien el reporte oficial muestra un avance nominal y confirma que cada transferencia individual es por una mayor cantidad de dinero, el número total de envíos registró una ligera disminución.
El flujo registrado en abril fue resultado de 12.4 millones de transacciones, cifra 1.7% menor a la del mismo mes de 2025. En contraste, el envío promedio por cada operación se ubicó en 403 dólares, un incremento de 5.5%. El analista de BBVA Research, Juan José Li Ng, puntualizó que pese a las complejas condiciones que enfrentan muchos migrantes no documentados en Estados Unidos, estos recursos acumulan tres meses consecutivos de crecimiento.
Inflación y tipo de cambio golpean los bolsillos de las familias
A pesar de los números positivos en dólares, la realidad económica para las familias receptoras en el país muestra un panorama adverso. Un análisis financiero de Valmex puntualiza que, en términos netos, las remesas no mostraron un avance real al cierre de abril.
Al ajustar el dinero por los efectos del tipo de cambio y la inflación, estos flujos registraron una caída anual de 13.8% en términos reales. Lo anterior significa que el poder adquisitivo de los hogares mexicanos se redujo notablemente, lo que representa el undécimo mes consecutivo con una variación negativa para el consumo interno.
La tendencia de recibir un mayor monto por operación se replicó en el acumulado de enero a abril de 2026. Durante el primer cuatrimestre, el país captó 19 mil 676 millones de dólares, una cantidad 2.6% mayor a la del año pasado. Esto ocurrió mientras el número de transferencias de dinero cayó 2.4% y el monto promedio por envío subió 5.1% en comparación con el primer cuatrimestre de 2025.
El factor Donald Trump y el freno a la diáspora mexicana
Las proyecciones para el resto del año se mantienen reservadas. Valmex destaca que la estricta política migratoria en Estados Unidos, la posible implementación de un impuesto a las transferencias internacionales, el tipo de cambio y la inflación llevarán a que el flujo de divisas continúe bajo una dinámica acotada y sin una tendencia clara de aceleración. Bajo este escenario, BBVA Research estima que el crecimiento anual en 2026 cerrará apenas cercano a 2%.
Asimismo, los analistas destacan un fenómeno de desacoplamiento económico. Antes de 2024, existía una correlación directa entre los recursos enviados a México y los destinados al resto de América Latina. Sin embargo, durante la actual administración de Donald Trump, los flujos hacia territorio mexicano avanzaron solo 2.6% en el primer cuatrimestre de 2026, mientras que los envíos hacia Honduras crecieron 14%; a Brasil aumentaron 10.9%; hacia Guatemala, 10.3%, y a El Salvador, 7%.





