El papa León XIV sostuvo en su primer discurso ante el cuerpo diplomático acreditado en el Vaticano que la familia se basa en la unión estable entre un hombre y una mujer, y que tanto los no nacidos como los ancianos poseen dignidad como criaturas de Dios.
Durante este encuentro protocolario posterior al cónclave, el pontífice también enfatizó la necesidad de fortalecer el diálogo interreligioso y reactivar la diplomacia multilateral como herramientas para promover la paz. La Santa Sede difundió los discursos preparados para esta audiencia privada.
León XIV, originario de Estados Unidos y primer papa de esa nacionalidad, insistió en que la paz no debe entenderse solo como la ausencia de guerra, sino como un don que exige acciones concretas.
Subrayó que los gobiernos tienen la responsabilidad de fomentar sociedades pacíficas mediante el respaldo a estructuras como la familia. También mencionó que la dignidad de las personas vulnerables, incluidos los no nacidos, los enfermos, los desempleados y los migrantes, debe ser protegida activamente por todos los sectores sociales.
El pontífice, miembro de la orden agustiniana, retoma así enseñanzas tradicionales de la Iglesia Católica, similares a las mantenidas por su predecesor, el papa Francisco.
Aunque Francisco promovió una Iglesia más acogedora hacia los católicos LGBTQ+, mantuvo sin cambios la doctrina sobre el matrimonio y condenó prácticas como el aborto y la eutanasia. León XIV, en su etapa previa como superior de los agustinos, expresó en 2012 críticas al estilo de vida homosexual, aunque años más tarde reconoció los esfuerzos por una Iglesia menos excluyente, en consonancia con las orientaciones del pontificado anterior.






