Susan Crawford obtuvo la victoria en la contienda por un puesto en la Corte Suprema de Wisconsin, lo que mantuvo la mayoría progresista en el tribunal estatal. Su contrincante, el exfiscal general republicano Brad Schimel, no logró alcanzar los votos necesarios.
La campaña atrajo atención nacional por la participación financiera del empresario Elon Musk, quien junto con sus aliados destinó al menos 21 millones de dólares a diferentes iniciativas para influir en los resultados.
Durante la campaña, la candidata progresista y los grupos que la apoyaron señalaron el nivel de gasto promovido por Musk como un intento por incidir directamente en los resultados electorales. Uno de los métodos empleados consistió en ofrecer un millón de dólares a tres personas a cambio de firmar una petición para impulsar la participación electoral.
Además, America PAC, plataforma ligada al empresario, pagó alrededor de seis millones de dólares a proveedores que organizaron brigadas de encuestadores en diversas regiones del estado, particularmente en zonas clave donde también se definieron las elecciones presidenciales de 2024.
Pese al alto gasto, el respaldo a los candidatos conservadores no fue suficiente. Crawford superó a Schimel por una diferencia de cuatro puntos porcentuales, una ventaja superior a la obtenida por Brittany Kinser, otra aspirante republicana en una elección estatal.
En el condado de Sauk, una de las zonas donde se centraron los esfuerzos de America PAC, Crawford obtuvo una diferencia de 10 puntos, a pesar de que el expresidente Donald Trump había ganado ese mismo condado por menos de dos puntos en la elección de noviembre pasado.






