El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que este miércoles presentará un paquete de aranceles recíprocos, que buscarán igualar los gravámenes que otros países imponen a productos estadounidenses.
Aunque se espera que el anuncio defina los sectores y países afectados, economistas advierten que persistirá la incertidumbre comercial. Estos nuevos aranceles podrían impactar industrias como la farmacéutica, la maderera y la del cobre, mientras empresas y consumidores enfrentan dudas sobre su alcance y duración.
El gobierno estadounidense ya mantiene aranceles activos sobre productos provenientes de China, además de metales como el acero y el aluminio.
Con el nuevo anuncio, el sector privado prevé más ajustes. Empresas como World Emblem, con producción en México y Canadá, han anticipado un alza del 25% en los aranceles y ya informaron aumentos de precios. Otras compañías, como Emerald Packaging, suspendieron proyectos de inversión y priorizan la acumulación de efectivo ante el escenario económico incierto.
Trump ha mostrado interés en utilizar los aranceles como herramienta de presión para diversos objetivos, desde política industrial hasta temas de seguridad nacional.
Además de los nuevos gravámenes, la Casa Blanca planea revisar políticas comerciales de otros países, incluyendo subsidios y manejo de divisas.
Analistas como Matthew Luzzetti, de Deutsche Bank, y Neil Bradley, de la Cámara de Comercio, consideran que la política comercial actual podría afectar el crecimiento económico de Estados Unidos en los próximos trimestres, incluso si se logra una mayor claridad en las medidas.






