Un tiroteo en Jerusalén dejó seis personas muertas, entre ellas un ciudadano español, y otras doce heridas, según informes oficiales. El incidente ocurrió la mañana del 8 de septiembre en una parada de autobús ubicada al norte de la ciudad. De acuerdo con autoridades israelíes, dos individuos armados se aproximaron al lugar y dispararon contra quienes esperaban el transporte público. El Ministerio de Exteriores de Israel informó que los atacantes eran ciudadanos palestinos provenientes de la zona de Cisjordania.
El servicio de emergencias MDA reportó que tres personas murieron en el sitio: un hombre de 25 años con nacionalidad española y origen en Melilla, quien residía en Israel; un hombre de 30 años y otro de aproximadamente 50 años. Dos víctimas más fallecieron tras ser trasladadas a hospitales en estado crítico. Entre los heridos, siete presentan lesiones graves por arma de fuego, tres tienen heridas leves por fragmentos de vidrio y dos se encuentran en condición moderada. El Ejército israelí desplegó tropas en el lugar del ataque y también en las afueras de Ramala.
El primer ministro Benjamín Netanyahu declaró que su gobierno tomará medidas más estrictas contra quienes considera responsables de actos violentos en la región. Desde el sitio del ataque, aseguró que se realizarán detenciones contra quienes hayan colaborado con los atacantes. También anunció que las fuerzas israelíes realizarán acciones en diversas localidades relacionadas con los hechos. El mandatario reiteró que Israel se encuentra en lo que calificó como una ofensiva prolongada contra el terrorismo, sin que hasta el momento algún grupo armado haya reivindicado el ataque.





