Durante abril de 2026, la formación bruta de capital fijo, conocida como inversión fija bruta en México, registró un crecimiento de 4.0% en comparación con marzo. Este incremento representa su mayor repunte mensual desde enero de 2019 (+4.7%), dejando de lado los rebotes atípicos ocurridos en 2020 por la pandemia de Covid-19.
De acuerdo con los datos del Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo (IMFBCF), publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la variable creció un 5.1% en su comparación interanual. Con este resultado sobresaliente, el indicador rompió una racha negativa de 19 meses consecutivos de caídas interanuales.
El sector construcción impulsa la reactivación económica
En el desglose mensual por tipo de bien, el dinamismo provino tanto de los gastos en maquinaria y equipo como de los desembolsos en construcción. Sin embargo, el sector de la construcción fue el más activo.
Específicamente, la construcción residencial, donde predomina el capital privado, reportó un crecimiento espectacular de 12.4%. En contraste, la edificación no residencial, asociada mayormente a recursos públicos, apenas avanzó un 0.1 por ciento.
Gracias a estas cifras, la inversión total en el rubro de la construcción subió 6.5%, revirtiendo la caída de 2.2% anotada en marzo. Esta expansión se consolida como la más alta para cualquier mes desde enero de 2004 (+9.9%), sin considerar el periodo de la crisis sanitaria.
Por otra parte, el gasto en maquinaria y equipo ascendió 2.0%. Este avance estuvo impulsado por los desembolsos en equipo importado, que crecieron 6.2%, mientras que la adquisición de productos de origen nacional retrocedió 3.7 por ciento.
El capital privado sostiene el crecimiento frente a la incertidumbre
Por tipo de comprador, el sector privado fue el motor principal de la inversión fija bruta en México durante abril. La formación de capital de origen privado creció 4.6% frente a marzo, su mejor desempeño mensual desde octubre de 2014 (5.5%). Por su parte, la inversión pública avanzó únicamente 0.5%, una desaceleración respecto al 1.3% registrado en marzo.
A pesar del optimismo de abril, los inversores mantienen cautela debido a factores externos e internos. En el plano internacional, persiste la incertidumbre por la política comercial proteccionista de Estados Unidos y las revisiones anuales del T-MEC determinadas el pasado 1 de julio. A nivel doméstico, reformas como la elección popular de jueces y magistrados, así como modificaciones en telecomunicaciones, competencia económica y energía, influyen en el clima de negocios.
“La recuperación de la demanda interna se sostiene en pilares poco diversificados, con la construcción impulsando la inversión (…), mientras la maquinaria nacional y el gasto en bienes domésticos permanecen rezagados”, opinó en un reporte Gerónimo Ugarte Bedwell, economista en jefe de Valmex, Casa de Bolsa.
Acciones gubernamentales y expectativas
Frente a este escenario, el gobierno federal implementó nuevas estrategias. A inicios de mayo pasado, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum relanzó el Plan México para reducir y simplificar trámites comerciales. Además, en abril, el Congreso aprobó la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar para incentivar inversiones mixtas.
Durante su conferencia matutina de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó el impacto positivo de la obra pública en los indicadores actuales:
“Hay algo que está moviendo mucho los indicadores económicos, y es el programa de Viviendas para el Bienestar, que todavía incluso no llega a su pico de generación de empleo”, resaltó la mandataria respecto a la meta de edificar 400,000 viviendas este año.
Con el repunte de abril, la inversión fija bruta en México redujo su caída acumulada, pasando de una contracción del 3% en marzo a un descenso del 1% en el primer cuatrimestre del año.






