El expríncipe Andrés se encuentra nuevamente en el centro del escrutinio público tras confirmarse que la policía británica ha expandido de forma exhaustiva una investigación en su contra. Lo que inicialmente comenzó como una indagatoria por posible mala conducta durante su desempeño como representante comercial del Reino Unido, ha evolucionado hacia un procedimiento más amplio y delicado que incluye su vínculo con el financiero Jeffrey Epstein, fallecido en 2019.
Tres meses después de haber sido detenido e interrogado por horas, las fuerzas de seguridad británicas realizaron un llamamiento público para que posibles víctimas de Andrés o de Epstein, así como cualquier persona con información relevante, den un paso al frente.
Registros históricos en residencias reales
Como parte de las diligencias, las autoridades británicas procedieron a registrar diversas propiedades vinculadas al hijo de la reina Isabel II, un hecho sin precedentes en años recientes. Entre los inmuebles intervenidos se encuentran:
- Royal Lodge: Su residencia oficial durante años ubicada en Windsor.
- Sandringham: La finca real en Norfolk que el expríncipe utilizó frecuentemente.
Para el avance del caso, la policía de Reino Unido mantiene una estrecha colaboración con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Esta alianza ha permitido el intercambio de pruebas de los denominados ‘archivos Epstein’, entre los que destacan correos electrónicos y comunicaciones clave para el expediente.
Filtración de información sensible y nexos comerciales
Una de las principales líneas de investigación de las autoridades se centra en el uso que Andrés dio a la información confidencial a la que tuvo acceso durante los diez años que ejerció como enviado especial para Comercio e Inversión del Reino Unido.
Diversos documentos bajo análisis sugieren que el expríncipe pudo haber enviado a Jeffrey Epstein informes reservados referentes a viajes oficiales, así como detalles sobre oportunidades de inversión en distintas naciones.
Nuevas acusaciones de delitos sexuales
El caso también incorpora nuevas líneas de investigación por presuntos delitos sexuales de carácter penal. Entre los elementos analizados destaca el testimonio de una mujer que afirma haber sido enviada al Reino Unido en el año 2010 con el propósito explícito de mantener relaciones con Andrés.
Las autoridades confirmaron que ya sostienen conversaciones con los representantes legales de esta nueva presunta víctima, aunque por el momento no se ha formalizado una denuncia oficial.
Esta nueva declaración evoca el caso de Virginia Giuffre, quien anteriormente acusó al expríncipe de haber sido víctima de tráfico sexual para mantener encuentros con él cuando ella era menor de edad. En dicha ocasión, Andrés —con el apoyo de Isabel II— eludió el juicio mediante un acuerdo económico millonario para dar carpetazo a la demanda civil en EE. UU., un pacto en el que nunca admitió responsabilidad legal y donde mantuvo su postura de negar cualquier conducta inapropiada.
Un equipo especializado al frente del caso
De acuerdo con declaraciones del subcomisario Oliver Wright recopiladas por el diario Daily Mail, la conducción del caso está en manos de un equipo especializado integrado por investigadores de delitos sexuales graves y expertos en delitos financieros. El mando policial precisó que las indagatorias avanzan con máxima cautela y estimó que podrían transcurrir varios meses antes de que se determine si existen los elementos probatorios suficientes para la presentación formal de cargos criminales.






