La economía global, y por ende la de Morelos, se encuentra en un punto de espera. La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió mantener sin cambios su tasa de interés de referencia en 3.6%, en una reunión marcada por el mayor nivel de disenso interno en más de tres décadas. Esta pausa en el recorte de tasas tiene efectos directos en el tipo de cambio y en las proyecciones de inversión para el resto del 2026.
Una división histórica en el Banco Central
La reunión del comité de 12 miembros reflejó una fractura que no se veía desde octubre de 1992. Mientras la mayoría optó por la cautela, cuatro funcionarios discreparon: tres de ellos pidieron eliminar la promesa de recortes futuros debido a la inflación persistente, mientras que uno exigió una reducción inmediata.
Esta división ocurre en un momento de transición política y económica clave: el mandato de Jerome Powell concluye el próximo 15 de mayo, y el Senado estadounidense ya perfila a Kevin Warsh como su sucesor. Warsh ha prometido un “cambio de régimen”, lo que podría alterar drásticamente cómo se mueve el dinero en el mundo.
¿Cómo afecta esto a los ciudadanos?
El mantenimiento de tasas altas en EE. UU. suele fortalecer al dólar, lo que impacta de la siguiente manera:
- Remesas: Un dólar fuerte beneficia a las familias que reciben apoyo económico desde el extranjero, al obtener más pesos por cada dólar enviado.
- Créditos y Consumo: Mientras la Fed no baje las tasas, es difícil que el Banco de México (Banxico) reduzca las suyas de forma agresiva, manteniendo altos los intereses en tarjetas de crédito y préstamos hipotecarios.
- Inflación: La Fed advirtió que el conflicto en Oriente Medio y el alza en los precios de la energía mantienen la inflación por encima del objetivo del 2%, situándose actualmente arriba del 3%.
El factor Trump y el futuro de la Fed
El panorama se complica con las expectativas del presidente Donald Trump, quien busca recortes rápidos para estimular la economía. Sin embargo, el virtual nuevo director, Kevin Warsh, enfrentará el reto de cumplir con estas presiones políticas sin descuidar una inflación que se resiste a bajar.






