La geopolítica ha dado un vuelco radical a las rutas del comercio mundial. Con el Estrecho de Ormuz prácticamente clausurado por la guerra, el Canal de Panamá se ha convertido en la única vía “segura” para las mercancías globales, pero a un precio exorbitante. Empresas navieras han llegado a pagar hasta 4 millones de dólares adicionales —más allá del peaje estándar— para asegurar un lugar en la fila y evitar las zonas de bombardeos en Oriente Medio.
Subastas de pánico: de 300 mil a 4 millones de dólares
Cruzar el Canal de Panamá suele costar entre 300,000 y 400,000 dólares. Sin embargo, ante la urgencia de redirigir suministros críticos, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha visto cómo las subastas de cupos se disparan.
Ricaurte Vásquez, administrador de la vía, reveló que una empresa desembolsó 4 millones de dólares extra para que un buque cisterna cargado de combustible llegara a Singapur a tiempo. “Las empresas prefieren pagar porque es más seguro y, ante el caos, termina siendo más barato que perder un barco por misiles o drones en Ormuz”, señaló el analista Rodrigo Noriega.
Panamá bajo fuego diplomático: Irán incauta buque panameño
Mientras el gobierno de Panamá maximiza ingresos por el peaje, también ha sido alcanzado por la violencia del conflicto. La Cancillería panameña denunció la incautación ilegal del buque MSC Francesca, con bandera panameña, por parte de fuerzas iraníes en el Estrecho de Ormuz.
El incidente ha sido calificado como un “atentado grave contra la seguridad marítima” y una escalada de chantaje internacional. Panamá es el registro de naves más grande del mundo, lo que coloca a su flota mercante en el ojo del huracán geopolítico.





