El Gobierno de México formalizó 20 denuncias ante fiscalías estatales y de condado en Estados Unidos debido al fallecimiento de 17 migrantes mexicanos ocurrido desde mayo pasado durante operativos o bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Las acciones legales fueron presentadas el 13 de julio por el embajador mexicano en Washington, Roberto Lazzeri, en las jurisdicciones donde se registraron los decesos. Del total de recursos, ocho se radicaron ante fiscalías estatales y doce ante fiscalías de condado en los estados de Arizona, California, Florida, Georgia, Illinois, Louisiana, Missouri y Texas.
Notificación a Justicia y organismos internacionales
A través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), se informó que el 14 de julio la Embajada de México remitió al Departamento de Justicia estadounidense —vía el Departamento de Estado— la denuncia elaborada por la Fiscalía General de la República (FGR), con la solicitud de abrir investigaciones formales sobre los 17 casos y transparentar sus avances.
Las medidas corresponden al seguimiento de las instrucciones emitidas el 9 de julio por la presidenta Claudia Sheinbaum. En ese contexto, el embajador Lazzeri sostuvo reuniones con mandos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y del ICE para señalar las condiciones observadas en las instalaciones de detención, incluidas las operadas por empresas privadas.
Por su parte, el canciller Roberto Velasco Álvarez remitió una carta al alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk. El documento solicita al organismo internacional requerir aclaraciones al gobierno estadounidense, evaluar la compatibilidad de los hechos con los tratados de derechos humanos y emitir recomendaciones de prevención.
Antecedentes y respuesta diplomática
Estas acciones suceden a la devolución por parte de Estados Unidos de cartas previas enviadas por el gobierno mexicano respecto a las operaciones migratorias. El representante de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Michael Kozak, argumentó que las misivas buscaban dirigir actuaciones de personal estadounidense en su territorio y sugirió recurrir a los canales diplomáticos habituales.
La postura de las autoridades mexicanas se intensificó tras el deceso de Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años, ocurrido el 7 de julio en Houston, Texas, luego de recibir disparos por parte de un agente del ICE en una intervención migratoria. La red consular mexicana mantiene la asistencia jurídica y la gestión para la repatriación de los restos a las familias afectadas.






