El peso mexicano registró una fuerte caída semanal presionado por la incertidumbre internacional derivada del conflicto bélico en Medio Oriente, situación que ha provocado un reacomodo en los portafolios de inversión a nivel global.
Al cierre de las operaciones, la moneda se cotizaba en 17.8059 unidades por dólar, con una pérdida de 0.45% en la jornada, mientras que en el balance semanal acumuló un retroceso de 3.5%, su peor desempeño desde julio de 2024. El movimiento ocurrió en un contexto de fortalecimiento del dólar frente a una cesta de divisas internacionales.
Analistas señalaron que las tensiones en Medio Oriente han elevado la incertidumbre sobre el suministro de energéticos, lo que impulsó el precio del petróleo y aumentó la volatilidad en los mercados financieros.
En Estados Unidos, datos económicos también influyeron en el comportamiento del tipo de cambio. Las nóminas no agrícolas registraron una pérdida inesperada de 92,000 empleos en febrero, contrario al crecimiento que anticipaban los especialistas, lo que llevó a un aumento en las apuestas de que la Reserva Federal podría recortar las tasas de interés en junio.
Además, la tasa de desempleo en ese país subió a 4.4%, desde el 4.3% previo, mientras que las ventas minoristas cayeron 0.2% en enero, aunque la baja fue menor a la prevista por los analistas. Especialistas advirtieron que una economía estadounidense debilitándose, combinada con el encarecimiento de la energía, genera mayor presión sobre el peso mexicano.
Con información de Reuters





