La incertidumbre geopolítica en Medio Oriente ha impactado directamente en los mercados energéticos. Este martes, la mezcla mexicana de petróleo de exportación cerró en 70.32 dólares por barril, marcando su nivel más alto desde el 20 de junio del año pasado, según los reportes operativos de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Este incremento representa un alza del 5.5 por ciento en comparación con la jornada previa. El repunte responde al nerviosismo global tras el cierre del Estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el suministro de crudo, derivado de los recientes ataques navales y aéreos de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán.
Ingresos excedentes vs. crisis de exportación
El valor actual del crudo nacional supera en un 28 por ciento el precio promedio de 54.9 dólares proyectado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en los Criterios Generales de Política Económica 2026.
De mantenerse esta tendencia, las arcas públicas podrían recibir una recaudación extraordinaria. Según estimaciones previas de la SHCP, por cada dólar que aumente el precio de exportación, el Estado podría obtener alrededor de 13 mil 100 millones de pesos adicionales.
Sin embargo, este escenario de precios altos contrasta con una realidad operativa crítica para la petrolera estatal:
- Mínimos históricos: Las exportaciones de crudo cayeron a 294.4 mil barriles diarios en enero de 2026, el nivel más bajo en los últimos 36 años.
- Déficit en metas: Pemex se encuentra un 43.6 por ciento por debajo de la meta de exportación establecida por el Paquete Económico para este año.
- Caída en divisas: La entrada de dinero por ventas externas sufrió un “tijerazo” del 54.8 por ciento anual, captando únicamente 493 millones de dólares en el primer mes del año.
Refinación nacional y soberanía energética
La drástica reducción en las ventas al extranjero se alinea con la estrategia de la Secretaría de Energía (SENER) de destinar la mayor parte de la producción local al sistema nacional de refinación. El objetivo declarado es reducir la dependencia de la importación de gasolinas; no obstante, la volatilidad internacional pone presión sobre la balanza comercial y los ingresos petroleros del país.
Ante el conflicto en curso entre Washington y Teherán, los analistas prevén que la volatilidad continuará, lo que obliga a una revisión de las metas de la plataforma de exportación, que Hacienda proyecta mantener en al menos 451 mil barriles diarios hacia el año 2031.





