El universo de la alta costura ha perdido a una de sus luces más brillantes. Valentino Garavani, el legendario diseñador italiano que definió el glamour del jet-set durante casi medio siglo, falleció este lunes en su hogar en Roma a los 93 años de edad.
La noticia fue confirmada por su fundación a través de un emotivo comunicado: “Valentino no solo fue una guía constante e inspiración para todos nosotros, sino una verdadera fuente de luz, creatividad y visión”. Con su partida, se cierra un capítulo dorado de la moda que tuvo como protagonista su inconfundible “rojo Valentino”.
El último adiós en la Ciudad Eterna
Roma, la ciudad que lo vio encumbrarse en la década de 1960, será el escenario de sus funerales. Se informó que el cuerpo del modisto reposará en la sede de su fundación durante el miércoles y jueves.
El funeral de Estado se llevará a cabo el próximo viernes en la Basílica Santa Maria degli Angeli e dei Martiri, un recinto que recibirá a figuras de la política, la realeza y el espectáculo para despedir al hombre que transformó la alfombra roja en una pasarela de arte.
El diseñador de las estrellas: De Jackie Kennedy a Julia Roberts
Universalmente conocido solo por su nombre de pila, Valentino fue el favorito de generaciones de mujeres icónicas. Desde la elegancia de Jackie Kennedy Onassis hasta la modernidad de la Reina Rania de Jordania, todas buscaban su toque maestro.
Su filosofía era simple pero poderosa: “Yo sé lo que las mujeres quieren: quieren ser hermosas”. Bajo esa premisa, Valentino evitó las modas pasajeras o los diseños “atrevidos” que sacrificaban la estética. En su lugar, apostó por vestidos suntuosos que se convirtieron en sinónimo de victoria en los Premios Oscar.
Hitos inolvidables en la alfombra roja:
- Julia Roberts (2001): Lució un icónico modelo vintage en blanco y negro al ganar el Oscar como Mejor Actriz.
- Cate Blanchett (2004): Deslumbró en un diseño de seda amarillo mantequilla al recibir su estatuilla.
- El Retiro: En 2008, tras casi 50 años de carrera impecable, el diseñador se despidió de las pasarelas, dejando un vacío que hoy se vuelve permanente.






