El Departamento de Vehículos Motorizados de California podría suspender por 30 días la licencia de ventas de Tesla en el estado si la empresa no modifica su estrategia de mercadotecnia relacionada con su tecnología de conducción autónoma.
La recomendación fue emitida por la jueza administrativa Juliet Cox, quien concluyó que la compañía dirigida por Elon Musk incurrió en prácticas engañosas al utilizar los términos “piloto automático” y “conducción autónoma total” sin dejar claro que los sistemas aún requieren la supervisión activa del conductor. La suspensión se haría efectiva en 2026 si no hay cambios antes de que venza el plazo de 90 días otorgado a Tesla para ajustar sus mensajes.
Además de la suspensión temporal de ventas, Cox también propuso cancelar la licencia de fabricación en la planta de Fremont, aunque esta sanción no será aplicada por los reguladores. El director del DMV de California, Steve Gordon, afirmó que otros fabricantes han logrado comunicar con claridad las limitaciones de sus sistemas y que Tesla puede hacer lo mismo para evitar la sanción.
Tesla respondió a través de su cuenta oficial en X, calificando la decisión como una exageración regulatoria, y aseguró que sus operaciones en el estado continuarán sin interrupciones, señalando que no hubo quejas formales de consumidores durante el proceso.
El caso se produce en un contexto de baja global en las ventas de Tesla, que disminuyeron un 9% en los primeros nueve meses de 2025. A pesar de ello, el precio de sus acciones alcanzó un máximo histórico en las operaciones del miércoles, impulsado por el interés de inversionistas en sus desarrollos en inteligencia artificial y robotaxis.
En paralelo, persisten los cuestionamientos legales hacia la empresa por posibles consecuencias de su sistema de conducción autónoma. Tesla enfrenta demandas relacionadas con accidentes mortales, y en abril un jurado de Florida la consideró parcialmente responsable en uno de ellos, ordenando una indemnización superior a los 240 millones de dólares.





