La inflación subió por tercera vez en los últimos cuatro meses, situándose por encima del nivel registrado hace un año, cuando el aumento en los precios afectó la campaña presidencial de Kamala Harris. Aunque el presidente Donald Trump afirmó ante la Asamblea General de la ONU que la inflación ha sido controlada y que los precios de los alimentos y tasas hipotecarias han bajado, los datos muestran que el índice de precios al consumidor aumentó 2.9% en agosto en comparación anual.
La cifra supera el 2.6% del mismo periodo de 2024 y continúa por arriba del objetivo del 2% de la Reserva Federal. Economistas advierten que los recientes aranceles podrían prolongar este comportamiento.
La Reserva Federal recortó su tasa de interés clave por primera vez en el año bajo el argumento de que los aranceles del gobierno provocarían solo un impacto temporal en los precios.
Sin embargo, algunos economistas han expresado dudas. Karen Dynan, del Instituto Peterson de Economía Internacional, advirtió que si los consumidores y empresas pierden la confianza en el control inflacionario, los recortes podrían ser vistos como un error. Los funcionarios de la Reserva Federal reconocieron en su reunión del 16 y 17 de septiembre que la inflación continúa elevada, aunque decidieron reducir la tasa por temor a un deterioro en el empleo.
Los aranceles aplicados recientemente por el gobierno de Trump han afectado diversos sectores. El costo de bienes duraderos como muebles y electrodomésticos aumentó casi 2% en agosto.
Algunos productos alimenticios también se encarecieron, incluyendo el café, que subió 21% en el último año tras un arancel del 50% sobre importaciones de Brasil. Empresas como Campbell Soups y National Tree Company anunciaron incrementos en precios finales para cubrir el costo de los aranceles. Además, la oferta de productos como árboles navideños podría verse limitada por las restricciones comerciales, lo que podría impactar aún más en los precios hacia fin de año.






