Las principales aerolíneas de EE. UU., como United Airlines y Delta Air Lines, han presentado optimistas proyecciones de ingresos y ganancias para 2025, respaldadas por una sólida demanda de viajes y precios más bajos del combustible para aviones.
Ed Bastian, CEO de Delta, destacó que la aerolínea podría tener su mejor año financiero, impulsada por el aumento del gasto de los consumidores en experiencias de viaje. En 2024, el gasto en transporte aéreo creció mes a mes, reflejando la fortaleza del sector.
Sin embargo, el crecimiento de la capacidad sigue limitado por retrasos en la producción de aviones y problemas en la cadena de suministro.
Boeing enfrenta dificultades continuas debido a problemas de producción y una huelga de trabajadores en 2024, lo que ha generado retrasos en las entregas. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la capacidad global crecerá un 7.5% en 2025, con solo un 2.8% en América del Norte.
Este crecimiento moderado está elevando costos en áreas como el leasing de aeronaves y el mantenimiento.
A pesar de estos desafíos, se proyecta que las ganancias de las aerolíneas seguirán en aumento. Los analistas estiman un crecimiento de beneficios del 23% para Delta, 24% para United Airlines y 23% para American Airlines.
Además, el sector podría beneficiarse de un entorno regulatorio más favorable bajo el presidente Donald Trump, con posibles flexibilizaciones en la supervisión de tarifas y sanciones por retrasos de vuelos.
No obstantes, este panorama podría verse empañado tras el reciente accidente aéreo que involucra, precisamente, a una nave de American Airlines.






