El análisis de Moody’s Analytics destacó que el nearshoring en México ha mostrado un éxito modesto pero tangible, impulsado por un aumento en la inversión extranjera directa en sectores como la manufactura.
Este incremento ha favorecido las exportaciones y el crecimiento económico del país. Sin embargo, México aún enfrenta retos relacionados con la infraestructura eléctrica, el transporte y la seguridad, además de la necesidad de profesionalización tecnológica y la creciente preocupación por el proteccionismo en Estados Unidos.
Moody’s Analytics señaló que, para potenciar el nearshoring, México debe fortalecer su presencia en las cadenas de valor globales, especialmente en áreas tecnológicas avanzadas que actualmente están concentradas en Asia.
Aunque hay esfuerzos de Estados Unidos para impulsar la producción de semiconductores en México, el impacto de estas iniciativas a corto plazo es incierto debido a la complejidad de la producción electrónica en Asia.
Asimismo, la posibilidad de que Estados Unidos refuerce su proteccionismo comercial representa un desafío adicional para México.
El análisis recordó que la entrada de China a la OMC en 2001 alteró las relaciones comerciales entre Estados Unidos y México, particularmente en la industria electrónica. Aunque México ha ganado competitividad como exportador automotriz, su participación en la producción de bienes tecnológicos sigue siendo limitada. Las iniciativas para atraer fabricantes de semiconductores son alentadoras, pero aún queda mucho por hacer para consolidar a México en este sector.






