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La Ciudad de México volvió a ser testigo de un microsismo en la tarde del lunes 6 de marzo. Según el Servicio Sismológico Nacional, el evento se produjo a las 16:50 horas en la delegación Magdalena Contreras y a una profundidad de dos kilómetros.
Aunque el sismo tuvo una magnitud baja, su cercanía a la superficie hizo que se sintiera con mayor intensidad.
Afortunadamente, no se reportaron daños ni víctimas a causa de este microsismo. Sin embargo, este evento es una muestra más de la actividad sísmica que se registra en la Ciudad de México y sus alrededores debido a su ubicación en una zona de alta actividad sísmica.
Un microsismo es un sismo de baja magnitud, que suele ocurrir en las cercanías de fallas geológicas y que no suele producir daños significativos. A pesar de que su impacto es mínimo, su registro y monitoreo son importantes para entender la actividad sísmica en una región y poder tomar medidas preventivas en caso de sismos más fuertes.






