
El Banco de México (Banxico) anticipó una pausa en el ciclo de recortes a su tasa de interés de referencia, determinando que será apropiado mantenerla en su nivel actual de 6.50 por ciento. Esta postura busca hacer frente a los retos del entorno macroeconómico actual y a los riesgos inflacionarios vigentes, dando por concluido el periodo de reducciones que la institución había iniciado en marzo de 2024.
De acuerdo con la minuta de la Junta de Gobierno difundida este jueves 21 de mayo de 2026 —la cual corresponde a la sesión de política monetaria celebrada el pasado 6 de mayo—, las autoridades determinaron que el nivel actual es el adecuado. En dicha reunión, el banco central aplicó una baja final de 25 puntos base sustentada en la debilidad de la actividad económica, la ausencia de presiones por el lado de la demanda y el grado de restricción monetaria acumulado.
Comportamiento de la inflación y pronósticos de convergencia
La mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno destacó que la inflación general experimentó una disminución al ubicarse en 4.45 por ciento al cierre del mes de abril, luego de haber registrado un repunte del 4.63 por ciento durante la primera quincena de marzo.
A pesar de esta baja reciente, Banxico realizó ajustes al alza en sus pronósticos de inflación general para el segundo y tercer trimestre del año 2026. No obstante, el organismo mantiene su proyección de que el indicador convergerá hacia la meta oficial del 3 por ciento durante el segundo trimestre del año 2027.
Factores de riesgo externos y resiliencia del peso
El cuerpo colegiado del banco central identificó riesgos al alza vinculados con la prolongación y el escalamiento del conflicto geopolítico en Medio Oriente. Específicamente, la mayoría de los miembros señaló el peligro que representa un posible incremento en las cotizaciones internacionales de los energéticos. Sin embargo, precisaron que el impacto directo sobre los precios nacionales se ha mantenido acotado, debido en parte a las políticas fiscales aplicadas por el Gobierno Federal a los precios de los combustibles.
En el ámbito cambiario, el documento oficial subrayó que la moneda mexicana registró una apreciación frente al dólar estadounidense, mostrando resiliencia ante la incertidumbre global. La institución puntualizó que la fortaleza del peso actúa como un factor que contribuye a moderar la evolución de los precios internos, con un impacto favorable principalmente en el sector de las mercancías.





