A pesar de que las empresas en México están obligadas a una tasa estatutaria del 30 por ciento, la realidad fiscal de los grandes contribuyentes es distinta. Gracias a las deducciones y estímulos fiscales, diversos sectores industriales operan con una tasa efectiva de Impuesto Sobre la Renta (ISR) que, en algunos casos, apenas supera el 2 por ciento.
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) emitió su séptima publicación de estas tasas para los ejercicios 2022 y 2023, con el objetivo de que las compañías midan sus riesgos impositivos y corrijan su situación de manera voluntaria.
El sector alimentario: Dulces y chocolates a la cabeza
Dentro de la industria de alimentos, los contrastes son marcados. Los fabricantes de chocolate y productos derivados del cacao registraron una tasa efectiva de apenas 2.75 por ciento en 2023. Esta cifra es notablemente inferior al 4.54 por ciento que tributaron quienes elaboran dulces, chicles y productos de confitería sin chocolate.
Otros datos relevantes del sector incluyen:
- Cereales: Registraron la tasa más baja reportada, con solo 1.61 por ciento.
- Pastas y harinas: Quienes elaboran galletas y harinas premezcladas pagaron un 3.34 por ciento.
- Levadura: Este sector alcanzó un 5.08 por ciento de ISR efectivo.
Tecnología, papel y equipo ferroviario
La disparidad fiscal no se limita a los alimentos. En el ámbito de la fabricación de tecnología, la tasa para computadoras y equipo periférico se situó en 3.77 por ciento, mientras que los sectores de audio y video, así como de transmisión de señales de radio y televisión, coincidieron en una tasa de 3.71 por ciento.
En industrias pesadas y de insumos, el reporte destaca:
- Papel y celulosa: Las plantas integradas pagaron un 5.55 por ciento.
- Cartón: La fabricación de cartoncillo a partir de celulosa tuvo una tasa de 2.65 por ciento.
- Ferroviario: La creación de equipo ferroviario implicó un pago de 4.27 por ciento, frente al 2.92 por ciento de la maquinaria para carga y traslado.
El SAT enfatiza que la difusión de estos parámetros busca fomentar la autorreforma fiscal, invitando a las empresas a revisar sus declaraciones anuales complementarias si detectan discrepancias con estos promedios sectoriales






