En una emotiva ceremonia interreligiosa celebrada en la Catedral Metropolitana, líderes del catolicismo, judaísmo, islam y comunidades evangélicas de Argentina rindieron homenaje al papa Francisco, destacando su compromiso con el diálogo entre credos como base para la paz global.
Apenas un día después del fallecimiento del pontífice argentino a los 88 años, referentes espirituales de distintas tradiciones religiosas se reunieron para reafirmar un mensaje que Francisco impulsó desde sus días como arzobispo de Buenos Aires y profundizó como el primer papa latinoamericano: la unidad en la diversidad como camino hacia el bien común.
“Dios nos ama a todos, sigamos juntos construyendo la paz; creo que es el mejor homenaje que le podemos hacer a nuestro querido Francisco”, expresó monseñor Jorge García Cuerva, actual arzobispo de Buenos Aires.
El diálogo interreligioso, un legado vivo
Durante su vida, Francisco fue un defensor incansable del diálogo interreligioso como herramienta contra el odio y la discriminación. En 2002 impulsó la creación del Instituto de Diálogo Interreligioso (IDI), espacio que sirvió de puente entre comunidades religiosas en Argentina y que luego inspiró iniciativas similares en otras partes del mundo.
El rabino Daniel Goldman, uno de los fundadores del IDI, expresó:
“Despedir a un hombre de la magnitud del papa Francisco excede cualquier palabra. Fue un guía de nuestro tiempo. Creía que muchas soluciones a los conflictos del mundo vendrían desde el sur”.
Un mensaje que traspasó credos y fronteras
Desde la comunidad musulmana, el sheij Salim Delgado Dassum elogió la actitud fraterna del papa, en especial su preocupación constante por los conflictos en Medio Oriente.
“Fue un gran hombre. Lo recordamos con esperanza. Sus llamados diarios a la parroquia Sagrada Familia de Gaza lo demostraban. Fue un líder espiritual más allá de fronteras”.
La pastora metodista Mariel Pons, referente de las iglesias evangélicas protestantes, habló desde el afecto:
“El papa Francisco fue un facilitador de la vida. Hizo posible que nos miráramos a los ojos. Hoy compartimos el mismo sentimiento de orfandad”.
Francisco, el papa del encuentro
A lo largo de su papado, Francisco insistió en que la paz mundial no puede construirse sin cooperación entre religiones. Desde su encuentro con líderes musulmanes en Emiratos Árabes hasta su histórica visita a Tierra Santa, su mensaje fue claro: la fe no debe dividir, sino unir.
En su país natal, ese legado ha quedado sembrado en los vínculos cotidianos entre comunidades religiosas que se niegan a ser enemigas y, en cambio, se eligen como aliadas frente a la violencia, la pobreza y la desigualdad.






