La confianza del consumidor en Estados Unidos cayó de forma notable en marzo, marcando su cuarto descenso mensual consecutivo y encendiendo las alertas sobre una posible recesión. Según el más reciente informe del Conference Board, el índice se ubicó en 92,9 puntos, por debajo de las expectativas del mercado y con señales preocupantes sobre el futuro financiero de los estadounidenses.
¿Qué está pasando con la economía estadounidense?
La cifra difundida este martes por el Conference Board representa una caída de 7,2 puntos respecto al mes anterior. Los analistas, encuestados por FactSet, esperaban un resultado más optimista: 94,5 puntos. Sin embargo, el descenso refleja el creciente temor entre los consumidores, especialmente por el impacto de la inflación y los aranceles impulsados por la administración de Donald Trump.
Expectativas económicas a corto plazo en su peor nivel desde 2013
Uno de los datos más alarmantes del reporte fue la medida de expectativas a corto plazo, que incluye percepciones sobre ingresos, empleo y negocios. Esta cayó 9,6 puntos y se situó en 65,2, el nivel más bajo en 12 años y muy por debajo del umbral de 80 que, según el organismo, podría anticipar una recesión económica.
“El optimismo de los consumidores sobre los ingresos futuros —que se había mantenido bastante fuerte en los últimos meses— prácticamente desapareció”, explicó Stephanie Guichard, economista senior del Conference Board.
¿En qué están (o no) gastando los estadounidenses?
El sondeo también reveló cambios importantes en los hábitos de consumo:
- Disminuyeron los planes de compra de viviendas y automóviles.
- Aumentó la intención de comprar electrodomésticos y artículos costosos.
Este último dato sorprendió a los analistas, ya que ocurre en un contexto de ansiedad económica. El Conference Board lo atribuye a una posible carrera por adquirir productos antes de que suban de precio debido a los nuevos aranceles anunciados por Trump.
Inflación y clima: dos factores que también influyen
Aunque la inflación ha bajado desde sus picos postpandemia, sigue por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal. Esta presión, sumada al impacto de los aranceles, está limitando el entusiasmo del consumidor, una variable crítica ya que el gasto del consumidor representa casi dos tercios del PIB estadounidense.
Además, el informe recordó que las ventas minoristas cayeron en enero, en parte por las fuertes condiciones climáticas. En febrero, el gasto se recuperó ligeramente, pero sigue sin alcanzar niveles sólidos.
Condiciones actuales también se deterioran
La evaluación de los consumidores sobre la situación económica actual bajó 3,6 puntos, ubicándose en 134,5, lo que indica una percepción más pesimista del presente, no solo del futuro.






