El gasto destinado al pago de pensiones en México representó el 16.9% del presupuesto ejercido por el gobierno entre enero y noviembre de 2024, según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Durante este periodo, se destinaron 1 billón 340,314 millones de pesos a este rubro, marcando un aumento del 5.1% respecto al mismo periodo del año anterior. Aunque la proporción respecto al gasto total, de 7.95 billones de pesos, fue ligeramente inferior al 17.1% del año previo, el monto sigue en aumento.
Las pensiones contributivas y no contributivas, estas últimas administradas por la Secretaría del Bienestar, representan una presión creciente para el gasto público.
Según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), el gasto en pensiones podría alcanzar el 7.8% del PIB para 2030. Este cálculo no incluye nuevas iniciativas como el programa de pensiones para mujeres adultas mayores.
En comparación, los recursos asignados a inversión física, salud y educación fueron menores. En inversión física, se ejercieron 910,378 millones de pesos; en salud, 769,585 millones de pesos; y en educación, 861,649 millones de pesos. Incluso el costo financiero de la deuda, que sumó 928,377 millones de pesos, fue inferior al gasto en pensiones.
Para 2025, el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) asigna 2.16 billones de pesos al pago de pensiones, equivalente al 6% del PIB y al 23.5% del gasto total aprobado.






