Las autoridades de Carolina del Norte anunciaron que enviarán más agua y suministros a las zonas afectadas por las inundaciones provocadas por el huracán Helene, que causó destrucción en el sureste de Estados Unidos.
Hasta el momento, la cifra de fallecidos ha alcanzado al menos 91 personas, con 30 decesos reportados en el condado de Buncombe, donde se encuentra la ciudad de Asheville.
El gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, advirtió que la cifra de muertos podría aumentar a medida que los equipos de rescate lleguen a áreas aisladas debido a las inundaciones y daños en las carreteras.
Las autoridades utilizan helicópteros para llevar ayuda a Asheville, que se encuentra aislada por las condiciones extremas.
La gerente del condado Buncombe, Avril Pinder, aseguró que el lunes llegarían agua y alimentos a las comunidades afectadas. Indicó que han solicitado toda la ayuda disponible y que el apoyo estaba en camino.






