Durante los primeros 22 trimestres del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la inversión pública promedió el 2.7% del PIB, la cifra más baja desde el sexenio de Ernesto Zedillo, que registró un 2.4%.
Este dato proviene del informe de Oferta y Demanda Global Trimestral (ODGT) del Inegi. En contraste, la inversión privada alcanzó el 19.6% del PIB, el nivel más alto en los últimos cinco sexenios.
El gobierno federal y el Consejo Coordinador Empresarial firmaron en 2019 un acuerdo para elevar la inversión total al 25% del PIB, con el objetivo de impulsar un crecimiento anual del 3%.
Sin embargo, el gobierno no alcanzó su meta, quedando por debajo de los tres sexenios anteriores. La inversión pública se redujo respecto a las administraciones de Enrique Peña Nieto (3.5%), Felipe Calderón (5%) y Vicente Fox (3.8%).
A pesar de proyectos importantes como el Tren Maya y la Refinería Olmeca, la inversión pública se concentró en el centro-sur del país, según analistas.
Cifras de la Secretaría de Hacienda indican que, hasta agosto de 2024, la inversión física del gobierno fue 19.9% menor en términos reales comparada con el sexenio anterior, destacando caídas significativas en sectores como energía, comunicaciones y educación.






