En un esfuerzo conjunto por proteger el poder adquisitivo de la población en situación de vulnerabilidad, el gobierno federal y la iniciativa privada formalizaron la renovación por seis meses más del Paquete contra la Inflación y la Carestía (Pacic). Con este acuerdo, el precio máximo de los 24 productos de consumo básico se mantendrá firmemente tope en 910 pesos, una medida diseñada para contener las presiones económicas y otorgar estabilidad a los hogares mexicanos.
Durante el acto protocolario, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo suscribió el documento con representantes de 32 empresas, proveedores y tiendas de autoservicio. La mandataria enfatizó que, sin la existencia de este convenio, la inflación en el país probablemente se ubicaría en rangos de entre 10% y 12%, lo cual propiciaría un escenario adverso para el desarrollo social.
“No hay nada que le haga más daño a la economía, y particularmente a las familias de menos recursos, que la inflación, porque representa adquirir menos y afectar la vida familiar”, aseveró la jefa del Ejecutivo federal al ponderar la relevancia del pacto.
Contexto internacional y estabilidad energética
La titular del Ejecutivo federal recordó que el panorama global actual presenta una alta complejidad, donde muchos países enfrentan niveles severos de inflación debido al encarecimiento de los combustibles y el petróleo, fenómenos derivados de la inestabilidad bélica en el extranjero y las restricciones logísticas asociadas. Ante dicha coyuntura, la determinación gubernamental se enfocó en activar mecanismos de contención internos en lugar de asumir una postura pasiva.
Como parte complementaria de esta estrategia de estabilización económica, la mandataria ratificó el compromiso de mantener subsidios y controles para que el precio de los combustibles no se dispare. En este sentido, se mantendrá el costo por litro de la gasolina Magna en menos de 24 pesos y el del diésel en 27 pesos.
Diálogo y certidumbre para las finanzas públicas
Desde el Patio Central de Palacio Nacional, el secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, puntualizó que la continuidad de este programa envía una señal positiva que da confianza y certidumbre a los mercados y a la ciudadanía. Explicó que la coordinación entre las esferas pública y privada dota de tranquilidad de manera directa a las madres y padres de familia que resienten de forma inmediata cualquier fluctuación alcista en los productos perecederos.





