La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este sábado de manera categórica que “ningún gobierno extranjero” definirá el rumbo de la nación. La declaración ocurre en medio de un nuevo foco de tensión bilateral con Estados Unidos, provocado por la reciente entrega de exfuncionarios acusados de mantener vínculos con el crimen organizado.
Durante un evento público celebrado en el estado de Yucatán, la mandataria federal defendió la continuidad del proyecto político de la “Cuarta Transformación”, movimiento impulsado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Defensa de la soberanía nacional
Sin hacer una mención directa al gobierno de Estados Unidos, Sheinbaum Pardo enfatizó la autonomía de su administración y el respaldo popular de su proyecto:
“Ningún gobierno extranjero le va a arrebatar la transformación al pueblo de México”, sostuvo ante los asistentes.
El pronunciamiento de la jefa del Ejecutivo se da en un contexto complejo, luego de que se confirmara que el exsecretario de Seguridad de Sinaloa, Gerardo Mérida, se entregó voluntariamente a las autoridades estadounidenses. El exfuncionario enfrenta acusaciones de presuntamente proteger las operaciones de la facción de “Los Chapitos”, perteneciente al Cártel de Sinaloa.
Mensaje contra la corrupción interna
A la par de su postura en política exterior, la presidenta de México aprovechó el foro para lanzar una advertencia estricta hacia el interior del partido Morena, el cual encabeza.
Sheinbaum afirmó que la deshonestidad no tiene cabida en su administración ni en la estructura partidista: “Nadie, ninguna persona que no sea honesta, que no sea honrada, puede esconderse bajo el halo de la transformación del pueblo de México”, sentenció, desmarcando al movimiento de cualquier excolaborador bajo sospecha legal.
Con información de EFE






