Los mercados accionarios globales han retomado un sesgo positivo durante este martes, impulsados por un contexto de menor tensión geopolítica tras la aparente consolidación del alto el fuego en Medio Oriente. Esta relativa calma ha favorecido el apetito por el riesgo entre los inversionistas, quienes también encuentran soporte en la robusta temporada de reportes corporativos correspondientes al primer trimestre.
En el ámbito nacional, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) sigue el ritmo de Wall Street. El Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) registra un avance del 1.24 por ciento, ubicándose en 68 mil 106 puntos. Analistas de Monex señalan que este comportamiento se sustenta en el buen desempeño del sector tecnológico en Estados Unidos —con el S&P 500 subiendo 0.68 por ciento y el Nasdaq 100 avanzando 0.90 por ciento—, lo que genera un efecto positivo en los mercados emergentes, incluido México.
El respiro en el mercado petrolero
Los precios del petróleo han corregido a la baja, lo que ha ayudado a relajar las presiones inflacionarias a nivel internacional. El crudo Brent retrocede hasta los 103.9 dólares por barril ante la expectativa de una normalización paulatina del suministro de combustibles. Por su parte, el crudo WTI cede hasta los 101.99 dólares.
Este descenso se produce después de episodios de volatilidad originados por el intercambio de fuego entre fuerzas estadounidenses e iraníes y el lanzamiento de misiles hacia Emiratos Árabes Unidos. No obstante, las señales de contención política y los avances diplomáticos han permitido que el mercado encuentre un equilibrio temporal.
El peso mexicano y el tipo de cambio
En el mercado cambiario, el peso mexicano registra una apreciación del 0.74 por ciento, operando alrededor de las 17.3762 unidades por dólar. Esta fortaleza refleja la menor aversión al riesgo a nivel internacional y la pausa en el fortalecimiento del dólar estadounidense.
El índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de seis divisas internacionales, avanza apenas un 0.04 por ciento, situándose en 98.297 puntos. A la par, el mercado de renta fija observa una menor volatilidad: la deuda estadounidense a 10 años disminuyó su rendimiento del 4.45 al 4.413 por ciento.
Oro y Bitcoin: Activos de refugio y criptomonedas
Los metales y las criptomonedas también han reaccionado favorablemente a la nueva coyuntura económica. El oro mitiga las presiones adversas registradas en abril y avanza un 1.32 por ciento, cotizándose en 4 mil 592 dólares la onza.
En cuanto al mercado de criptomonedas, el bitcoin mantiene una tendencia alcista, superando la barrera de los 80 mil dólares y operando en 81 mil 314 dólares, lo que demuestra un mayor apetito por activos de mayor riesgo por parte de los inversionistas globales.




