La economía mexicana registró un nuevo ajuste en el costo de vida durante la primera quincena de abril de 2026. De acuerdo con el reporte más reciente del INEGI, la inflación general anual se ubicó en 4.53% , una cifra superior al 3.96% reportado en el mismo periodo del año anterior.
A nivel quincenal, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó un ligero incremento del 0.11%. Aunque la variación parece mínima, el comportamiento interno de los precios revela una fuerte presión en el sector de los alimentos y servicios, compensada parcialmente por ajustes estacionales en las tarifas energéticas.
El costo de comer: Frutas y verduras al alza
El rubro que más impacto tuvo en el presupuesto de los hogares fue el de los productos agropecuarios. En tan solo quince días, los precios de las frutas y verduras ascendieron un 4.29%. A tasa anual, este grupo de productos acumula una alarmante variación del 23.03%.
Dentro de la inflación subyacente —considerada el mejor parámetro para medir la carestía a largo plazo al eliminar productos volátiles— se registró un aumento quincenal del 0.18%. En este sector, destacan los siguientes incrementos:
- Mercancías: Subieron 0.25% quincenal, impulsadas por alimentos procesados y bebidas.
- Servicios: Tuvieron un avance del 0.12%, donde el costo de la vivienda aumentó 0.18%.
Subsidio eléctrico: El respiro de la temporada cálida
No todos los indicadores mostraron incrementos. El índice de precios no subyacente disminuyó 0.13% en la quincena. Esta reducción se debe principalmente a la caída del 1.34% en energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno.
Este alivio responde al inicio del esquema de tarifas de temporada cálida en 18 ciudades del país, lo que reduce el costo del recibo de luz para millones de usuarios durante los meses de mayor calor. Sin embargo, esta baja fue insuficiente para frenar la tendencia anual de la inflación general, que sigue por encima de la meta del Banco de México.
¿Hacia dónde va la economía?
La próxima actualización del INPC se publicará el 22 de mayo de 2026. Por ahora, la dinámica de precios sugiere que, mientras el sector energético ofrece un respiro temporal, la canasta básica sigue siendo el principal reto para la estabilidad financiera de las familias mexicanas.






