El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recomendó a las corporaciones estadounidenses desistir de las solicitudes de reembolso por los aranceles que la Corte Suprema invalidó en febrero pasado. El mandatario calificó como una “decisión brillante” el no reclamar dichos recursos y advirtió que mantendrá en consideración a las compañías que opten por no solicitar las devoluciones.
Estas declaraciones surgen tras el inicio de un proceso por parte del Servicio de Aduanas para devolver aproximadamente 166 mil millones de dólares recaudados bajo la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA). La Corte Suprema dictaminó, con una mayoría de 6-3, que el Ejecutivo carecía de facultades para invocar dicha ley en tiempos de paz para la imposición de gravámenes, lo que obligó al gobierno a programar la restitución de 127 mil millones de dólares en una primera etapa.
Postura presidencial y tensión con el Poder Judicial
En entrevista para la cadena CNBC, Trump manifestó su descontento con la resolución judicial, criticando que el tribunal no estipulara la permanencia de los fondos recaudados en las arcas federales. Ante la orden de un juez del Tribunal de Comercio Internacional para proceder con los pagos, el presidente destacó positivamente a empresas que aún no inician el trámite, mencionando casos como Amazon y Apple.
Pese al fallo adverso, la administración republicana implementó desde el 24 de febrero un nuevo arancel global temporal del 10% amparado en la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Dicha medida tiene una vigencia de 150 días y expira el próximo 23 de julio, fecha a partir de la cual el Congreso deberá decidir sobre su prórroga.
Estado del proceso de devolución
El sistema de reembolsos del Servicio de Aduanas reportó fallas técnicas en su portal en línea debido a la saturación de solicitudes. Una vez que las peticiones de los importadores sean procesadas, la autoridad estima un periodo de 60 a 90 días para emitir los pagos correspondientes.
La anulación de los gravámenes afecta a los impuestos recíprocos aplicados a diversos socios comerciales y a los aranceles adicionales del 25% impuestos previamente a México y Canadá. Actualmente, más de 3 mil empresas, incluyendo a Costco y FedEx, mantienen procesos legales contra la administración para asegurar la recuperación de los montos pagados.






