La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) ha tomado medidas drásticas tras el desastre ambiental ocurrido el pasado 6 de febrero de 2026 en el Golfo de México. Víctor Rodríguez Padilla, director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), confirmó que el incidente no fue provocado por una plataforma, sino por una fuga en un oleoducto de 36 pulgadas.
Falla en protocolos y denuncias penales
La investigación inicial revela que el derrame se originó en la zona de plataformas del complejo petroquímico Abkatún, específicamente en el activo Abkatún-Pol-Chuc. Según Rodríguez Padilla, el incidente fue subestimado inicialmente: “se detectó como un incidente menor, así fue declarado, pero algo falló en los protocolos”.
Debido a estas omisiones en la cadena de información, la ASEA presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra quien resulte responsable. Mientras las indagatorias avanzan, Pemex ha separado de sus cargos a:
- El subdirector de seguridad y salud en el trabajo y protección ambiental.
- El coordinador de control marino, derrames y residuos.
- El líder de derrames y residuos.
Impacto ambiental en las costas
A pesar de la magnitud de la mancha de crudo, el Grupo Interinstitucional informó que no se ha registrado una muerte masiva de especies. No obstante, Marina Robles García, subsecretaria de biodiversidad de la Semarnat, detalló que se han atendido a 13 tortugas afectadas por hidrocarburos, de las cuales 12 lamentablemente fallecieron.
Las autoridades mantienen una vigilancia estrecha en los tres yacimientos de la zona para evitar nuevos escapes y garantizar la remediación de los daños en el ecosistema marino.






