Estudiantes organizados de diversas unidades académicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) llevaron a cabo una protesta dentro de las instalaciones de Canal Once, tras realizar una asamblea en la que decidieron denunciar públicamente la crisis que atraviesa la institución.
La comunidad estudiantil, integrada por alumnos de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB), la Escuela Superior de Economía (ESE) y la Escuela de Medicina, emitió un mensaje colectivo dirigido a la sociedad para exponer lo que califican como una “crisis estructural” marcada por el abandono institucional.
Demandas y deficiencias en las instalaciones
Los manifestantes señalaron que la realidad interna del IPN dista mucho de las versiones oficiales presentadas por la gestión de Arturo Reyes Sandoval. Entre las principales carencias denunciadas destacan:
- Infraestructura: Obsolescencia crítica de las instalaciones.
- Recursos: Falta de insumos básicos para el aprendizaje.
- Presupuesto: Recortes presupuestales que afectan la operación académica.
Señalamientos de corrupción y desvío de fondos
Durante la transmisión desde el canal politécnico, los estudiantes afirmaron que tras esperar más de dos horas y media para ser escuchados, decidieron hacer público su comunicado. En él, denunciaron presuntos desvíos de fondos y actos de corrupción, señalando directamente a varios funcionarios y exfuncionarios de la institución.
Los alumnos advirtieron que los cambios de personal son insuficientes si el sistema de corrupción persiste, y señalaron que las problemáticas se han agravado debido a decisiones administrativas recientes.
Llamado a la acción: “No vamos a permanecer de brazos cruzados”
El movimiento estudiantil hizo un llamado urgente al Gobierno y a la sociedad de la Ciudad de México para impedir lo que consideran el “desmembramiento” del Instituto.
“No vamos a permanecer de brazos cruzados observando cómo desmiembran y se reparten el instituto que nos ha dado tanto”, sentenciaron los representantes estudiantiles.
Los jóvenes manifestaron estar dispuestos a impulsar acciones “hasta las últimas consecuencias” para defender la educación pública y evitar que se siga “pisoteando” a una institución que consideran vital para el desarrollo del país. Hasta el momento, las autoridades del IPN no han emitido una respuesta oficial ante la toma de las instalaciones de la televisora o las acusaciones vertidas por el alumnado.






