Cada año, durante las conmemoraciones del Día Internacional de la Mujer (8M), miles de mujeres en distintos países utilizan prendas, pañuelos, banderas y carteles de color morado, un tono que se ha convertido en uno de los símbolos más representativos del movimiento feminista y de la lucha por la igualdad de derechos.
El origen de esta asociación se remonta a principios del siglo XX, cuando comenzaron a organizarse los primeros movimientos por los derechos de las mujeres. Diversas investigaciones señalan que el color violeta fue adoptado por grupos sufragistas que luchaban por el derecho al voto femenino en países como Reino Unido y Estados Unidos.
Uno de los movimientos más influyentes fue el encabezado por la Women’s Social and Political Union, fundada en 1903 por la activista británica Emmeline Pankhurst. Esta organización utilizó tres colores como símbolos de su causa: morado, blanco y verde. El morado representaba dignidad y justicia, el blanco simbolizaba pureza y el verde esperanza.
Con el paso del tiempo, el morado se consolidó como el color más representativo del movimiento feminista y comenzó a aparecer de manera constante en marchas, protestas y campañas vinculadas con los derechos de las mujeres, especialmente durante las movilizaciones del 8 de marzo.
En la actualidad, el color morado es visible en manifestaciones que se realizan en ciudades de todo el mundo, donde aparece en pancartas, ropa y listones como una forma de expresar solidaridad, memoria histórica y apoyo a la lucha por la igualdad y contra la violencia de género.
Con información de Infobae






