El panorama financiero de los estados mexicanos muestra una solidez inédita al arranque de 2026. De acuerdo con el informe “Monitor del Sector de Estados Mexicanos” de Fitch Ratings, 10 entidades federativas lograron elevar su calificación crediticia durante el último año, mientras que solo dos sufrieron una baja, consolidando un 2025 de balances operativos favorables.
Los estados con “calificación de excelencia”
La evaluación, realizada por los analistas Manuel Kinto y Gerardo Carrillo, destaca que la mitad de las entidades federativas analizadas ya se encuentran en las categorías más altas de confianza: AAA(mex) y AA(mex). En total, 22 de 27 estados lograron puntajes financieros de alto nivel, lo que se traduce en una gestión prudente de la deuda y una mayor capacidad para atraer inversión.
Esta mejora generalizada responde a métricas financieras más sólidas, impulsadas principalmente por la normalización de las tasas de inflación e interés, factores que dieron un respiro a las tesorerías estatales para cumplir con sus obligaciones.
El mapa de la estabilidad: ¿Quién sube y quién baja?
Al cierre del ciclo de revisiones, Fitch identificó comportamientos diferenciados en la geografía nacional:
- Perspectiva Positiva: Baja California y Baja California Sur se perfilan para próximas mejoras.
- Perspectiva Negativa: Guerrero, Nuevo León y Sinaloa enfrentan retos que podrían derivar en bajas de calificación.
- Mejora en Perfil de Riesgo: Oaxaca destacó al subir de ‘Más Débil’ a ‘Rango Medio Bajo’.
Sin embargo, no todo es bonanza. La calificadora advirtió sobre vulnerabilidades asimétricas que ponen en jaque la estabilidad a largo plazo en siete regiones del país.
Focos rojos: Pensiones e incumplimientos
A pesar del optimismo general, Fitch puso el dedo en la llaga sobre un problema estructural: los pasivos pensionales no fondeados. Estados como Chiapas, Estado de México, Morelos, Oaxaca y Zacatecas presentan riesgos significativos en esta materia.
Asimismo, en temas de gestión administrativa, Baja California Sur y Colima permanecen bajo observación debido a antecedentes de incumplimiento en el pago de deuda de corto plazo. Para el resto de 2026, la agencia proyecta un dinamismo económico limitado, pero confía en que las métricas de repago se mantendrán en niveles adecuados para la mayoría del país.






