Durante la visita del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu a Florida para reunirse con el presidente Donald Trump, familiares de víctimas del conflicto en Gaza y de personas secuestradas por Hamás solicitaron garantías y explicaciones sobre el rumbo del alto el fuego y el futuro acuerdo de paz.
Uno de los puntos más sensibles fue el caso de Ran Gvili, agente de policía israelí cuyo cuerpo continúa en Gaza. Sus padres pidieron que no se avance a la segunda fase del acuerdo mientras Hamás no cumpla con lo pactado en la primera.
La familia Gvili se reunió el lunes con Netanyahu y el senador Marco Rubio, además del enviado estadounidense Steve Witkoff y Jared Kushner. Posteriormente, se tenía previsto un encuentro con Trump.
El grupo que representa a familiares de secuestrados reiteró que no apoyarán ninguna transición en el proceso de paz hasta que no se garantice el retorno de los cuerpos o personas que siguen desaparecidas desde el ataque de octubre de 2023. Trump, al referirse a la familia Gvili, dijo que “esperan que su hijo regrese a casa”, en alusión a las exigencias de cumplimiento total de la fase inicial del acuerdo.
En el contexto de su reunión, Trump y Netanyahu también abordaron el posible reinicio del programa nuclear iraní. Trump advirtió que cualquier intento de reconstrucción por parte de Irán sería enfrentado con acciones militares.
Además, el plan de paz propuesto por el expresidente estadounidense —que incluye una segunda fase con reconstrucción de Gaza, una comisión palestina tecnocrática y una fuerza internacional de estabilización— sigue sin avances concretos.
Las demoras y desacuerdos sobre los términos del desarme y la integración de las partes involucradas han generado inquietud entre los familiares afectados, quienes pidieron que sus demandas no queden fuera de las negociaciones en curso.






