Sobrevivientes y familiares de víctimas del descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca reclamaron información clara y atención inmediata, luego del accidente ocurrido el domingo 28 de diciembre, que dejó 13 personas muertas y al menos 110 heridas.
El tren, con 250 pasajeros a bordo, se salió de las vías al tomar una curva en una zona selvática del sur del país, en la línea ferroviaria que conecta Oaxaca con Veracruz. El gobierno federal informó que la Fiscalía investiga las causas, mientras que varios testimonios apuntan a una posible velocidad excesiva en el tramo donde ocurrió el siniestro.
Entre los fallecidos se encuentra una adolescente de 15 años, cuya familia denunció falta de información en las primeras horas tras el accidente. Su padre, Héctor Serrano García, afirmó que la búsqueda fue complicada y que recibieron confirmación del deceso un día después.
Otros pasajeros relataron que el tren avanzaba a gran velocidad en las curvas, aunque las autoridades pidieron esperar los resultados oficiales antes de establecer conclusiones. Ana Guadalupe Fabre y su hijo de 16 años viajaban de regreso a Veracruz; ambos resultaron heridos, pero el joven logró ayudar a su madre a salir del vagón volcado, según su esposo, quien pidió una explicación sobre lo ocurrido.
La presidenta Claudia Sheinbaum indicó que se atenderá a las víctimas y que se esclarecerán los hechos con rigor. El Tren Interoceánico fue inaugurado en 2023 como parte de un proyecto prioritario del gobierno federal.
Tras el accidente, los afectados del Tren Interoceánico han pedido respuestas sobre la operación y seguridad del sistema, así como apoyo para las familias que enfrentan hospitalizaciones, pérdidas humanas y falta de información. El gobierno no ha emitido detalles sobre posibles fallas técnicas, mientras continúa la investigación.






