Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) mató a tiros el miércoles a una ciudadana estadounidense en Minneapolis.
Mientras funcionarios federales sostuvieron que se trató de un acto de legítima defensa, el alcalde de la ciudad lo calificó como una acción “temeraria” e innecesaria.
El tiroteo ocurrió en un barrio residencial al sur del centro de Minneapolis, a pocas cuadras de algunos de los mercados de inmigrantes más antiguos de la zona.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, durante una visita a Texas, describió el hecho como un “acto de terrorismo doméstico” contra agentes de ICE, cometido por una mujer que “intentó atropellarlos y embestirlos con su vehículo.
“Uno de nuestros agentes actuó de manera rápida y defensiva, disparó para protegerse a sí mismo y a las personas a su alrededor”, señaló la funcionara estadounidense.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, rechazó duramente esa versión y cuestionó también el despliegue federal de más de 2.000 agentes como parte del operativo migratorio en las ciudades gemelas de Minneapolis y St. Paul.





