Un jurado del estado de Minnesota otorgó el viernes 65,5 millones de dólares a Anna Jean Houghton Carley, de 37 años, quien desarrolló mesotelioma tras haber utilizado durante su infancia productos de talco para bebés fabricados por Johnson & Johnson.
El fallo concluyó que el uso del producto expuso a la demandante al asbesto, sustancia relacionada con este tipo de cáncer. Durante el juicio, los abogados de Carley señalaron que la empresa continuó vendiendo talco a pesar de contar con información sobre su posible contaminación y sin advertir a los consumidores de los riesgos.
Johnson & Johnson, por su parte, reiteró que sus productos no contienen asbesto y calificó las acusaciones como infundadas. El vicepresidente mundial de litigios de la compañía, Erik Haas, aseguró que el talco es seguro y anunció que apelarán la decisión.
El veredicto se suma a otras sentencias recientes en distintos estados, donde jurados han encontrado responsabilidad por parte de la empresa en casos similares. Entre ellas, destaca un fallo en octubre en California por 966 millones de dólares y otro en Los Ángeles, este mes, por 40 millones de dólares.
La compañía dejó de comercializar productos elaborados con talco en Estados Unidos en 2020 y suspendió su distribución global en 2023.
Los casos judiciales en torno al talco para bebés de Johnson & Johnson y su vínculo con el mesotelioma y el cáncer de ovario han dado lugar a múltiples demandas en los últimos años. La empresa sostiene que estas acciones legales se basan en estudios desacreditados, mientras que los demandantes insisten en que los productos estuvieron contaminados con asbesto, un carcinógeno reconocido.






