La fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, presentó una demanda contra UPS este lunes, acusando a la empresa de incumplir sistemáticamente con el pago completo de salarios a trabajadores temporales contratados durante las temporadas de alta demanda, particularmente en los meses previos a las fiestas decembrinas.
De acuerdo con la demanda, la compañía habría dejado de pagar aproximadamente 45 millones de dólares a decenas de miles de trabajadores en los últimos seis años, al forzarlos a registrar su entrada después de que ya habían iniciado sus turnos y descontar descansos para almorzar que no tomaron.
La acción legal, interpuesta ante un tribunal estatal en Manhattan, señala que las irregularidades afectan principalmente a ayudantes de conductores y a conductores de apoyo temporales que utilizan sus vehículos personales para las entregas.
La fiscalía solicita que UPS realice pagos retroactivos, enfrente sanciones y modifique sus prácticas de control de horas y nómina. Según cifras de la propia empresa, UPS entregó un promedio de 22.4 millones de paquetes al día en 2024 y registró ingresos por más de 91 mil millones de dólares. James indicó que la investigación comenzó en 2023 tras recibir denuncias del sindicato Teamsters Local 804 sobre posibles abusos laborales hacia empleados temporales contratados entre octubre y enero.
UPS, con sede en Georgia, respondió que la empresa niega haber incurrido en prácticas ilegales y asegura cumplir con todas las leyes laborales. Afirmó también que ofrece salarios y beneficios competitivos a sus más de 26,000 trabajadores en Nueva York.
El sindicato que impulsó la denuncia declaró que no existen pruebas de que la alta dirección aprobara conscientemente las prácticas señaladas, pero sí señaló que la omisión de estas situaciones por parte de los supervisores demuestra una falta de supervisión sobre las condiciones de trabajo de los empleados temporales.






