Las autoridades militares de Estados Unidos ordenaron a la Guardia Nacional de cada estado establecer una fuerza de reacción rápida especializada para intervenir ante disturbios civiles y motines, con capacidad de despliegue en cuestión de horas.
La directiva fue emitida mediante memorandos firmados por el mayor general Ronald Burkett, director de operaciones de la Guardia Nacional, y tiene como fecha límite de implementación el 1 de enero de 2026. El documento establece que cada estado y territorio debe contar con contingentes entrenados en control de multitudes, con cursos específicos que abarcan el uso de porras, escudos, armas no letales y gas lacrimógeno.
Según los documentos revisados, esta estrategia responde a una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump en agosto, en la que se instruyó al Pentágono a desarrollar unidades capaces de responder rápidamente en todo el país. La nueva estructura contempla un promedio de 500 soldados por estado, lo que representa un total de más de 23.000 elementos.
El Distrito de Columbia mantendrá de forma separada un batallón especializado de policía militar compuesto por 50 miembros de la Guardia Nacional con órdenes de mantenerse activos. Estas nuevas fuerzas contarán con 100 kits de control de multitudes por unidad, dos entrenadores a tiempo completo y cinco días adicionales de formación en técnicas de manejo de multitudes y uso de armas no letales.
La medida amplía la participación de la Guardia Nacional en tareas de seguridad interna. Aunque tradicionalmente se le ha movilizado para atender desastres naturales, los memorandos instruyen que las nuevas unidades deberán estar listas para desplegar al 25% de sus efectivos en ocho horas, y al resto en un día.
Esta directiva se enmarca en una estrategia federal más amplia para usar las fuerzas armadas en operativos contra el crimen e inmigración, lo que ha generado disputas legales en estados como Illinois y Oregón. La Guardia Nacional deberá enviar informes mensuales a las autoridades militares sobre los avances en la formación y organización de estas fuerzas, las cuales podrían activarse en situaciones de tensión o protesta.






