El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, advirtió que si el pueblo libanés no se deshace del grupo chií Hezbolá, enfrentará una “larga guerra” que traerá destrucción similar a lo que ocurre en Gaza. Esta amenaza fue lanzada en medio de una intensificación de los bombardeos israelíes sobre Líbano, donde Netanyahu afirmó haber eliminado a Hashem Safi al Din, el presunto sucesor de Hasán Nasrala, líder de Hezbolá, junto con su posible reemplazo.
Netanyahu instó a los libaneses a liberar su país de Hezbolá para evitar mayores daños y señaló que Irán, a través de su apoyo al grupo armado, es el verdadero ocupante de Líbano. Según el primer ministro israelí, más de 2,100 personas han muerto en Líbano debido a los bombardeos israelíes, la mayoría en las últimas dos semanas.
El mandatario israelí afirmó que las capacidades de Hezbolá han sido seriamente afectadas y que tanto Nasrala como sus sucesores han sido eliminados en los ataques recientes. Sin embargo, la organización chií no ha confirmado oficialmente la muerte de sus líderes.






