El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, acusó públicamente a la fiscal general Consuelo Porras y al juez Fredy Orellana de encabezar un intento de golpe de Estado mediante acciones judiciales.
Durante una conferencia de prensa, acompañado por su gabinete, el mandatario señaló que estas autoridades buscan debilitar las bases democráticas del país y perpetuar un sistema de impunidad, afectando la elección de magistrados prevista para 2026 y alterando el curso del proceso electoral de 2027.
Las declaraciones del presidente se produjeron luego de que Orellana ordenó la cancelación del partido político Movimiento Semilla, al que pertenece Arévalo, y solicitó declarar vacantes más de veinte cargos públicos, incluidos los del presidente y vicepresidente.
Esta resolución fue emitida a petición del Ministerio Público, que argumentó supuestas irregularidades en la constitución legal de la agrupación política. Arévalo calificó estas acciones como una embestida judicial y denunció que buscan deslegitimar la voluntad popular expresada en las elecciones pasadas.
Arévalo indicó que se gestionó una sesión extraordinaria en la Organización de las Naciones Unidas para presentar el caso ante la comunidad internacional.
Al mismo tiempo, legisladores del Movimiento Semilla iniciaron procedimientos legales internos para que se respete una resolución de 2023 de la Corte de Constitucionalidad, la cual respalda los resultados electorales. En este contexto, Orellana enfrenta señalamientos de corrupción por parte de Estados Unidos y varios países de la Unión Europea, además de haber estado al frente de casos judiciales relevantes, incluyendo órdenes de captura contra exfiscales anticorrupción y el proceso penal contra el periodista José Rubén Zamora.






