Microsoft desactivó ciertos servicios en la nube e inteligencia artificial a una unidad del ejército israelí, tras determinar que sus productos estaban siendo utilizados para actividades de espionaje masivo contra población palestina.
La decisión fue anunciada este jueves por Brad Smith, presidente de la compañía, quien explicó que la medida se tomó luego de una investigación interna y una auditoría externa aún en curso, las cuales concluyeron que se violaron los términos de servicio de la empresa.
Reportes previos de The Associated Press y The Guardian revelaron que plataformas como Microsoft Azure habían sido utilizadas por el Ministerio de Defensa de Israel durante su operación militar en Gaza y en la ocupación de Cisjordania.
La información publicada en febrero indicó que tras el ataque de Hamás en octubre de 2023, el uso de servicios de IA de Microsoft por parte del ejército israelí aumentó de forma considerable, incluyendo almacenamiento en la nube y traducción automatizada. Según los reportes, estos servicios fueron clave en la recolección, transcripción y análisis de comunicaciones de civiles palestinos para identificar objetivos militares.
Las investigaciones vincularon estas actividades con la Unidad 8200, una división especializada en ciberinteligencia del ejército israelí, aunque Microsoft evitó confirmar públicamente si esa unidad fue la afectada. La compañía también rechazó explicar cómo se asegurará de que las operaciones de vigilancia no sean transferidas a otras cuentas activas de Azure.
En 2021, el comandante de esa unidad se reunió con el CEO de Microsoft, Satya Nadella, y posteriormente se utilizaron productos de la empresa en el desarrollo de un sistema de monitoreo masivo basado en inteligencia artificial.
Microsoft ya había reconocido en mayo que había vendido servicios avanzados al ejército de Israel durante la guerra en Gaza, aunque aseguró en ese momento no tener evidencia de que sus herramientas se hubieran utilizado directamente para causar daño. Sin embargo, tras los últimos hallazgos, anunció la suspensión de servicios a una unidad militar no identificada.
Un portavoz de seguridad israelí minimizó el impacto de la medida y afirmó que no afectará las operaciones del ejército. Por su parte, Hossam Nasr, extrabajador y organizador del grupo No Azure for Apartheid, calificó el anuncio como un paso relevante, aunque insuficiente, ya que la mayoría del contrato entre Microsoft y el ejército israelí permanece vigente.






