La empresa española Cox anunció la adquisición de todos los activos que Iberdrola aún mantenía en México por un monto de 4,200 millones de dólares.
La operación, sujeta a aprobación regulatoria, incluye 15 plantas generadoras con una capacidad instalada conjunta superior a los 2,600 megavatios, la mitad de ellos provenientes de fuentes renovables. También se incluye una cartera de proyectos con un potencial de generación de hasta 12 gigavatios.
Cox, que tiene una trayectoria de diez años en sectores como energías renovables y agua, informó que planea realizar inversiones adicionales por 6,500 millones de dólares en México antes del año 2030, lo que posicionará al país como un eje clave dentro de su estrategia de expansión.
La empresa destacó la estabilidad jurídica del entorno mexicano, a pesar de que en 2024 se consolidaron reformas energéticas que limitan la participación privada en favor de empresas estatales.
Iberdrola, también con sede en España, había vendido previamente 13 plantas en 2024, luego de tensiones con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien impulsó reformas para favorecer a la Comisión Federal de Electricidad. Aunque la intención oficial era transferir los activos al Estado, finalmente fueron adquiridos por una entidad de capital mixto.
La reciente transacción de Cox ocurre dentro del llamado Plan México, promovido por la administración de Claudia Sheinbaum como respuesta a la presión comercial ejercida por Estados Unidos.






