El gobierno de México concretó una emisión de bonos con vencimiento en 2030 por 12,000 millones de dólares, con el objetivo de fortalecer las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex).
Según informó la Secretaría de Hacienda, los recursos obtenidos permitirán cubrir compromisos financieros programados para 2025 y 2026. La dependencia federal indicó que la operación tuvo una demanda superior a la esperada, lo que atribuyó a una percepción favorable sobre la estabilidad económica del país.
Pemex enfrenta desde hace varios años una situación financiera compleja, derivada de una baja sostenida en la producción, la caída de los precios internacionales del crudo y el impacto del robo de combustible. Este último ha sido identificado como una fuente de ingresos para grupos criminales, de acuerdo con autoridades mexicanas y estadounidenses. La empresa ha visto reducirse su participación en los ingresos públicos, pasando de representar cerca del 40% del presupuesto nacional a menos del 15% en la actualidad.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció previamente un plan de austeridad que busca reducir gastos de la empresa en aproximadamente 2,500 millones de dólares.
Además, adelantó que esta semana presentará su propuesta de largo plazo para Pemex, con metas en producción de hasta 1.8 millones de barriles diarios y avances en el área de refinación. El respaldo a la petrolera ha sido una constante tanto en su administración como en la de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, como parte de una política energética centrada en la autosuficiencia.





