El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció acuerdos comerciales con Japón, Filipinas e Indonesia como parte de su política arancelaria dirigida a productos de Asia. Las medidas pretenden ajustar los impuestos a las importaciones hacia Estados Unidos antes de la fecha límite del 1 de agosto. Según lo informado, los aranceles para Japón se fijaron en 15%, cifra menor al 25% propuesto inicialmente.
En el caso de Filipinas e Indonesia, los aranceles quedarán en 19%, también por debajo de los porcentajes originalmente planteados. Indonesia, además, aceptó eliminar casi todas las barreras a productos estadounidenses. Las acciones de fabricantes como Toyota y Honda mostraron alzas tras el anuncio. La medida se suma a las tarifas previas anunciadas para Vietnam y China, aunque en este último caso las conversaciones continúan abiertas.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dijo que la fecha límite del 12 de agosto para lograr un acuerdo con China podría ampliarse, y señaló que está prevista una nueva ronda de negociaciones en Suecia. Trump mencionó la posibilidad de viajar a China para continuar el diálogo. Un acuerdo provisional alcanzado en junio permitió a China reducir restricciones sobre minerales industriales. A cambio, Estados Unidos bajó temporalmente los aranceles a productos chinos del 145% al 30%, mientras que China redujo los suyos del 125% al 10%. Pese a estas medidas, la incertidumbre ha limitado las inversiones extranjeras en el país asiático.
Otros países de la región aún no logran acuerdos. Corea del Sur mantiene aranceles del 25%, mientras que Myanmar y Laos enfrentarán tarifas del 40%. Camboya y Tailandia tendrán aranceles del 36%, Serbia y Bangladesh del 35%, y Sudáfrica y Bosnia del 30%.
Las importaciones desde Kazajistán, Malasia y Túnez pagarán el 25%. En el caso de India, las negociaciones avanzan de manera imprecisa y dependen del sector agrícola. Economistas señalaron que, a pesar de los acuerdos, los impuestos seguirán afectando al comercio global. El Banco Asiático de Desarrollo redujo su previsión de crecimiento regional a 4.7% para 2025, y AMRO estimó un crecimiento aún menor para el sudeste asiático, con 3.8% el próximo año.






