Ford Motor Company inició el retiro de 850,318 vehículos en Estados Unidos por un defecto en la bomba de combustible de baja presión, lo que podría generar apagones del motor durante la conducción y aumentar el riesgo de accidentes.
El aviso, emitido por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés), incluye varios modelos de las marcas Ford y Lincoln fabricados entre 2021 y 2023, como los Broncos, Explorers, F-150s, Expeditions, Mustangs, Aviators y Navigators, además de las series Super Duty F-250, F-350, F-450 y F-550.
El informe de la NHTSA indica que Ford notificará a los propietarios afectados a partir del lunes 14 de julio. En esta comunicación se advertirá sobre los riesgos relacionados con el funcionamiento irregular del sistema de combustible, aunque todavía no existe una solución definitiva.
Una segunda carta se enviará más adelante con instrucciones para que los usuarios lleven su vehículo a concesionarios autorizados sin costo alguno por el servicio. El reporte señala que, hasta ahora, no se tiene registro de incidentes o lesiones derivadas de esta falla, aunque se recomienda a los conductores estar atentos a señales como la luz de verificación del motor o pérdida de potencia.
La marca con sede en Michigan explicó que la falla en la bomba de combustible podría producirse, entre otras causas, por contaminación interna de la bomba de chorro o por condiciones como calor extremo o bajo nivel de gasolina.
Además, Ford detectó variaciones en el suministro de componentes durante una revisión de su proceso de producción. Según sus estimaciones, alrededor del 10% de los vehículos involucrados podrían presentar el desperfecto. El retiro abarca unidades producidas en los últimos tres años que compartieron proveedores o piezas en común con las afectadas.






